Yo me pensaba una persona creyente pero el Cursillo me tiró todas mis creencias. Yo conocía a un Dios castigador, y en el Cursillo me presentaron un Dios amor, alguien que me ama, que es mi amigo, que me guía ante todo esto ¿Quién se puede negar a vivir con lo más grande del mundo?
Yo, a día de hoy, sigo cada día más enamorado porque en todos los sitios que estoy allí esta Él.
Yo solo no puedo pero con mi comunidad hasta el final.