Tabor, el Dios oculto en la experiencia

Tabor, el Dios oculto en la experiencia

Sinopsis

En un mundo que se seculariza a pasos agigantados, aparece la paradoja de una nueva búsqueda de la experiencia religiosa que, en muchas ocasiones rechaza a la religión y en otras se confunde con un narcisismo hedonista que deja a Dios de lado. Sin embargo, no podemos olvidar que, como en el Tabor, Dios se oculta en la experiencia, y así sale al encuentro de los hombres en el momento más inesperado y de las maneras más sorprendentes. Desde esta perspectiva y, apoyándose en los escritos de Simone Weil, Josep Otón realiza una lúcida reflexión sobre el rol de la experiencia en la vivencia religiosa del hombre posmoderno.  

¿Por qué leer «Tabor. El Dios oculto en la experiencia»? 

Porque puede ayudarnos a comprender que la fe y la experiencia no son contradictorias, y así constatar que «hoy, se hace necesaria una propuesta teológica para proteger espiritualmente la experiencia. 

Porque nos hace comprender que, en muchas de las búsquedas de lo trascendente de nuestros contemporáneos, o en expresiones de la fe que podrían parecer ya superadas o de otra época, late una búsqueda de espiritualidad que nace de la desconfianza posmoderna de las religiones convencionales y la búsqueda de la experiencia en lo desinstitucionalizado. 

Hay que buscar una experiencia auténtica que suscite y reafirme la fe y, a la vez, una fe capaz de generar vivencias que involucren toda la persona. Hay que evitar que la experiencia personal escape de la criba de la crítica racional. Pero también resulta peligroso confundir la fe con un determinado discurso intelectual. La fe sin experiencia languidece. La experiencia sin reflexión y sin compromiso se corrompe».